Comprendo perfectamente su situación.
Yo recuerdo perfectamente (aunque han pasado muchos años) el shock que
sufrían los profesores del antiguo BUP cuando se implantaba la LOGSE en
su centro (y eso que era gradual) o el que sentía yo mismo en mis
primeros años de docencia cuando lo primero que uno miraba era si el
instituto al que le destinaban era de BUP o de ESO. Muchos profesores no
lo han conocido y otros no lo quieren recordar. Yo sí. Por eso
comprendo perfectamente sus palabras y su estado. Yo fui
destinado por la dirección de mi centro a dar a los peores grupos (no
por llegar el último, sino por haber sido díscolo) y en mi zona de
entonces (Bornos) también supe lo que era la integración racial con los
compatriotas de la nación gitana. En fin, creo que me hago una idea de
su situación y la lamento profundamente. Deseo que se trate solo de este
año...
Paso ahora a contestar a sus preguntas una por una
1)
¿El tratamiento de usted es excesivo? Yo primero valoraría el centro.
No hay que sacralizar mi libro, pues es una guía para la acción que cada
profesor debe aplicar en su entorno como su sentido común le indique. Yo
a mis alumnos les digo que les hago hablarme de usted para que al
hacerlo sus palabras sean más reflexivas y lentas (pues tienen que
pensar antes de ponerse a hablar) y además porque en un instituto es lo
más formal. Por otro lado, puede contar con que algunos alumnos no le
hablarán de usted nunca. Lo importante es no perder la paciencia ni el
sentido del humor en esos casos y decirles después ¿no se ha olvidado de
algo? Ah, sí, llamarle de usted. Pues yo no me he olvidado de lo que
tengo que hacer. ¿Qué es? Ponerle un negativo, puede contestar el
alumno. Lo importante en mi opinión es que ellos vean que usted les
quiere y que es importante que aprendan a hablar de usted. Yo ayer mismo
en un grupo de diver que no me trata de usted porque se les olvida les
puse ejemplos gráficos. Les dije que yo a los camareros siempre les
trataba de usted y que si ellos me trataban de tú no les dejaba propina
(y es verdad). Y les dije que mucha gente podría actuar como yo por lo
que el camarero ganaría menos si no sabía tratar de usted.
2)
Me parece perfecto dedicar una sesión a este tema. No olvide proyectar
el artículo de la LOMCE en el que se indica que los profesores tendrán
presunción de veracidad y no olvide decir que usted en el caso de que
ocurran cosas graves en el centro (acoso escolar, etc:) no dudará en
acudir a la justicia por defenderlos a ellos mismos y defender la
educación pública.
3) Sobre el sistema de
negativos y su dureza, usted puede comprobarlo a la primera semana y
multiplicar los resultados por otras. Si es necesario, corrija la tabla.
Sus alumnos lo entenderán. Diga... "he pensado en modificar esta tabla
porque creo que era demasiado severa". Si ve que le va bien, pues
entonces no cambie nada.
4) A los disruptivos y a los gitanos les explicaría que tienen que mantener unas normas de
comportamiento para no perjudicar a sus compañeros y que usted comprende
que no les interese en absoluto lo que usted explica. Dígales que en
su opinión es un error que les obliguen a estar allí, pero que usted no
hace las leyes y que son otros quienes lo ordenan. Usted no es el
culpable de que allí estén ellos, pero sí el responsable de que los
otros compañeros se puedan educar. Explíqueles para qué quieren los otros alumnos educarse
(progresar socialmente) y pregúnteles si ellos creen que tienen derecho y
luego si ellos están dispuestos a respetar ese derecho de sus
compañeros. Si es así, aproveche para contar a la clase que sus
compañeros se han comprometido a respetar su derecho al estudio pero que
ellos no quieren estudiar y que usted no puede hacer más por ellos. Por
esa razón tendrán actividades radicalmente distintas mientras respeten a
los demás (y déjeles incluso leer tebeos o dibujar). Cuando mantengan
su trato, déjeles en la clase. Si no lo respetan, expúlselos y dígales
que lo han vulnerado. No consienta que se sientan mal o duerman en
clase.